Un alumno que pierde un partido y al día siguiente vuelve a entrenar está aprendiendo algo que ningún libro puede enseñar: la diferencia entre el fracaso y la derrota definitiva.

Los deportes de equipo son una escuela de vida comprimida. En noventa minutos ocurren situaciones que en la vida real se distribuirían en años: la frustración, la camaradería, la injusticia del árbitro, el error propio, el error del compañero, la remontada inesperada.

El entrenador como educador

En el Colegio Bilbao los entrenadores reciben formación pedagógica específica. No solo enseñan técnica deportiva. Forman personas.